EMOCIONES. SON MÍAS O HEREDADAS. DE LA KINESIOLOGÍA A LA ANTITERAPIA
Una nueva visión de cómo llegar a comprender nuestro mapa. Gracias a los test de anti-terapia aplicados correctamente, podemos encontrar salidas que hasta ahora se nos muestran ocultas a los repetidos recorridos mentales.
Descubrir donde mantenemos estrés en pensamientos, ideas, actitudes o creencias que damos por buenas o correctas nos permite observar de otra manera el mapa de nuestra vida.
Después de la realización de sencillos test y ver su respuesta, podemos comprender por que hay diferencia entre lo que buscamos y lo que encontramos. El iniciar una acción con una programación que nos produce estrés hace que el desarrollo de la acción y su resultado no sea el esperado, produciendo de nuevo los mismos resultados y las mismas emociones conocidas.
Temas importantes como el dar y recibir se ven condicionados por las formas de pensar que tenemos, procesos aprendidos. Si en algún momento de nuestras vidas dimos o recibimos con estrés, seguramente nuestra forma de ponernos en acción sea con esa programación aprendida (el cuerpo guarda memoria absolutamente de todo y más de los momentos mal procesados); por lo que recibiremos las mismas respuestas que no tienen nada que ver con lo que estamos intentando vivir.
Al ver el resultado de los test, vemos porque nuestras relaciones se repiten: relaciones afectivas, de pareja, profesionales e incluso con nosotros mismos.
Viejos programas, paradigmas aprendidos de nuestros padres, profesores, y relaciones anteriores, se muestran repetidamente y nos hacen vivir continuamente en un mapa cada vez más limitado al que llamamos “yo”.
El mapa de la autoimagen es muy difícil de cambiar, puesto que al buscar cosas que necesitamos (amor, reconocimiento, etc.) recibimos constantemente respuestas que interpretamos de la misma manera, siendo imposible vivir otra realidad que la conocida en el viejo mapa.
Los test ordenados nos ofrecen una visión clara de antiguas direcciones que en su día se ofrecieron como correctas y que ahora se han quedado fijadas, repitiéndose con intensidad hasta el agotamiento, mostrándose incluso en el esquema corporal, en nuestra actitud.
El tener información de frases claves de programación: “yo me acepto dando” “me acepto recibiendo”. Hace consciente a la persona de la diferencia que existe entre lo que se cree que está haciendo y la realidad de la energía que utiliza para esa acción, entre la realidad y su autoimagen.
Y al hacerlas conscientes permite al profesional utilizar las herramientas que conoce, teniendo una meta donde trabajar.
Todos tenemos un maestro interno, y la antiterapia nos permite acercarnos de una manera suave a conectarnos con él.
PONENTE: José Luis Godoy Muelas www.kinesiologiaholistica.com
Kinesiólogo, acupuntor, homeópata, pnl, instructor personal y Osteópata.
Director de centro de alto rendimiento deportivo.
Especialista en Biorresonancia.

|